Triste despedida al jugador de Basquetbol

Este miércoles llegó la triste confirmación del retiro de Juan Gutiérrez, quien dijo basta después de un par de años afectado por una muy complicada lesión en su cadera. La noticia impacta negativamente desde lo deportivo, pero en lo humano, no deja de ser un paso adelante para que el Pipa, vuelva a tener “una vida normal”. Gutiérrez se despide de la práctica profesional con una carrera que sería la envidia de la gran mayoría de los que practican este deporte: títulos a nivel clubes, una extensa carrera en la ACB y un paso más que significativo por la selección nacional. Ah, también ganó una medalla olímpica y es reconocido como una de las mejores personas del ambiente. Completo por donde se lo mire. El pivote, que jugó parte de esta 2015/16 con Obras Basket, antes de que la lesión no le termine finalizar la temporada, habló con Básquet Plus y dejó sus primeras sensaciones sobre la difícil decisión.

– Más allá de que está claro por qué tomaste la decisión, contanos un poco cómo llegaste a esta definición.

– La verdad es que hasta hace pocas semanas, seguía con la ilusión intacta de seguir jugando, pero en los últimos días, los dolores se hicieron muy fuertes. Todavía me faltan consultar un par de médicos para ver cuáles son los pasos a seguir, pero dije de retirarme definitivamente, más que nada porque no veo que desde el lugar que me encuentro ahora, me pueda llegar a recuperar a un nivel en el que me sienta cómodo jugando. Probablemente termine sufriendo más de lo que disfrute. Por ahora la prioridad pasa por volver a tener una vida normal y recuperarme de la cadera, porque es bastante molesto.

– El dolor imagino que ya te estaba impactando en la vida diaria, más allá de lo deportivo.

– Sí, porque más allá de que ya había terminado la temporada, siempre traté de mantenerme activo, de moverme un poquito, de ir al gimnasio. Cuidarme con el peso. Pero ya se me estaban complicando los ejercicios más livianos y simples. Si no podía hacer eso, ni siquiera podría intentar jugar a un nivel profesional. Como te digo, tengo que consultar a un par de médicos para ver cuáles son los pasos a seguir, pero vuelvo a lo de antes, primero hay que hacer una vida sana y normal, porque lo de básquet ya es otro nivel.

– ¿Hay cierto alivio ahora que tomaste la decisión, en el sentido de sacarte un peso de encima?

– No, para nada. Creía que iba a ser más fácil tomar esta decisión, teniendo en cuenta que en los últimos años ya venía más o menos merodeando la idea. Pero no, no es una decisión fácil. Cuando empiezan a llegar los mensajes y todo eso, se siente un nudo en el estómago y el alivio no llega. Porque además todavía veo un partido de básquet y siento ganas de jugar. Da un poco de rabia, de bronca, pero muchas veces hay que dejar un poco esas cosas de lado y ser inteligente. Hay que pensar que es lo mejor a futuro.

– Mencionabas que todavía tenés que hablar con otros médicos, pero la decisión del retiro está firme, más allá de lo que te digan ahí.

– La verdad que sí. Hasta hace poquito ya llegué a un final contractual con Obras, que era lo que más me hacía sentir obligado moralmente, por afecto y cariño, no sólo a la institución, sino a la actividad. Quería seguir intentando. Pero ahora que soy un desocupado más, por así decirlo, tengo que pensar en ponerme bien y ver más adelante a qué me puedo llegar a dedicar y qué proyectos encarar. Digamos que el básquet ya era momento para dejarlo atrás.

– ¿Ser técnico también lo ponés como una opción?

– Sí, es otra de las opciones. No me planteo ser técnico, quizá sí algún día integrar algún cuerpo técnico. Pero tampoco la manejo firme esa opción. Quizá es la menos firme de todas. No sé para qué lado voy a encarar. Primero me tengo que sacar de encima el espíritu de jugador, para tomar una decisión inteligente.

– Está claro que la decisión está completamente fresca, pero no puedo dejar de preguntarte por un balance de lo que fue una carrera tremendamente exitosa. ¿Con qué te quedás, en lo primero que te viene a la mente?

– Me quedo con la cantidad de amigos que hice. Con la gente increíble que conocí, con quienes todavía mantengo al día de hoy el contacto. Trato de separar todo eso del deporte en sí. Conocí muchas personas que me ayudaron a crecer durante mi vida y con las cuales también compartí momentos increíbles en la profesión. No me quiero poner muy mal por lo que me pierdo, pero sé que los últimos años que pueden vivir los jugadores antes de tomar una decisión así, pueden ser de disfrute puro. Y yo no puedo llegar a eso, pero no puedo negar que disfruté muchísimo toda mi etapa anterior.

Fuente: Basquet Plus. Com – 02/06/2016

1inauguración del piso



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